El tiempo ha pasado de manera irremediable, pero las ansias reparan el compromiso... y el oro ha vuelto a brillar. El joven Félix Díaz, oriundo del barrio La Barquita, de Sabana Perdida, uno de los sectores más paupérrimos de Santo Domingo; ahora busca la hazaña “obligatoria” de la mayoría de los campeones olímpicos: una corona del mundo.
Félix hizo reflexionar al mundo al conquistar la única medalla de oro obtenida por boxeador alguno del continente Americano en los Juegos Olímpicos de 2008, en un momento en el que sus padres amanecieron luchando con una inundación de varios metros que anegaba su humilde hogar.
“Nunca olvido mi origen, pero quiero recordar que el oro es de los pocos metales que no se oxida, menos si mi medalla fue la única dorada que logró el continente, incluyendo a Cuba y los Estados Unidos.
“Esas grandes naciones no pudieron, solo un dominicanito con un corazón gigante le arrancó el oro a los favoritos, gracias a Pedro Luis Díaz y a todo el equipo del seleccionado. Mi oro ha vuelto a brillar gracias al trabajo duro y presiento que disfrutaremos de un título en el país, eso es lo nuevo”, estableció el único campeón olímpico del boxeo dominicano.
Cinco razones
Díaz viene de obtener el triunfo más importante de su carrera al imponerse por unanimidad al norteamericano Gabriel Bracero (23-1) en New York, donde avasalló a su rival a su antojo, el pasado 11 de abril, en una pelea televisada a todos los Estados Unidos por la cadena NBC.
Díaz viene de obtener el triunfo más importante de su carrera al imponerse por unanimidad al norteamericano Gabriel Bracero (23-1) en New York, donde avasalló a su rival a su antojo, el pasado 11 de abril, en una pelea televisada a todos los Estados Unidos por la cadena NBC.
“Tengo cinco razones para asegurarle que lo mejor viene ahora, que ya no estoy estancado y que ahora vivo el mejor momento de mi carrera profesional:
“1. Ahora estoy en mano de un promotor como Al Haymon, que si no es el mejor, está muy cerca y, no me faltarán peleas.
“2. Resolví hace tiempo mi problema corporal. Cuando fui campeón olímpico fue en los 64 kilos, prácticamente 141 libras; ahora estoy haciendo carrera profesional en 140 libras, ¡siete años después peso menos! .
“3. Me mantengo invicto con un récord de 17-0, no he perdido todavía.
Fuente:http://www.listindiario
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